Hacia mucho tiempo que una noticia no me impresionaba tanto como lo ha hecho
esta.
Jill Price, una mujer americana de 42 años, es capaz de recordar perfectamente todos y cada uno de los dias de su vida: los lugares donde estuvo, con quien hablo, de que hablo, y lo mas espectacular de todo, sus sensaciones en cada momento. Por ejemplo, en el articulo se dice que esta extraña capacidad le ha-con-hache-cojones arruinado la vida porque no es capaz de olvidar los momentos dolorosos, como por ejemplo la muerte de su marido hace 40 meses, dice que cada dia vuelve a reexperimentar el dolor que sufrio cuando se entero de su muerte con la misma intensidad de ese dia.
The completeness of her memory means that awkward moments from school, battles with her weight, hurtful comments that her mother made, never diminish because the memory or the hurt of them is still as fresh as when it was happening. Memories that elicit feelings of guilt and shame and remorse are continually playing out.
Si es que aunque suene a topico sobado, la realidad termina por igualar (o superar!) a la
ficcion (resumen aqui, para los mas vagos).